Ganancia vs. fader o el peligro de los foros de sonido

Hace poco estuve leyendo un hilo en un foro de «P.A. profesional» de una conocida web sobre sonido. Un hilo en el que se empezó planteando la eterna y, para mi, nada técnica duda de si al bajar ganancia y subir fader reducíamos la posibilidad de generar realimentación. Y al final acabó convirtiéndose en un hilo absolutamente hilarante con gente afirmando barbaridades tales como que los micrófonos cambian de patrón polar en función de la ganancia que se les aplica.

Ese hilo me ha hecho recordar el por qué siempre les digo a mis alumnos de sonido que eviten creerse todo lo que lean en foros de ese tipo (quien dice foro dice grupo de facebook o cualquier cosa similar). Principalmente porque estos lugares tienen una cosa muy buena y otra muy mala. La cosa muy buena es que cualquiera puede escribir. Puedes encontrarte leyendo a Dave Rat, Merlijn van Veen, Suso Ramallo, Pepe Ferrer, Jim Williams o muchísimas otras personas con amplios conocimientos y experiencia y aprender mucho de ellas. Lo malo es que también puedes encontrarte a otra gente escribiendo auténticas barbaridades. Y si tus conocimientos no son muy amplios, te pueden llevar a una tremenda confusión.

Yo, por supuesto, tampoco estoy a salvo de cometer errores, y puedo publicar artículos con conceptos erróneos. Lo que importa, al fin y al cabo, es aprender a diferenciar entre la información valiosa y la información errónea.

Si alguien afirma que bajar la ganancia de un micrófono y subir el nivel del fader evita las realimentaciones, debería demostrarlo con argumentos. Yo, con este artículo, me he propuesto lo contrario: desmitificar esa eterna cuestión que es «Ganancia vs. Fader».

Ganancia

Empecemos por el principio: ¿A qué nos referimos cuando hablamos de la ganancia aplicada a un micrófono desde, normalmente, el previo de una mesa de mezclas? Los micrófonos generan en su salida un voltaje muy pequeño (comúnmente, apenas unos milivoltios). Al pasar por el previo de micrófono y aplicarle la ganancia correspondiente, la señal de micrófono se ve amplificada y pasa a ser una señal de línea, que es una señal con mayor voltaje (+4dBu corresponde a 1,23V RMS).

Normalmente, cuando ajustamos la ganancia de nuestra señal de audio lo que buscamos es amplificar la señal de micro a un nivel suficientemente por encima del ruido de fondo y con suficiente margen antes de llegar al punto de distorsión. O lo que es lo mismo, buscamos obtener una buena relación señal/ruido con suficiente headroom.

Una ganancia ajustada demasiado abajo nos proporcionará un sonido donde el ruido de fondo esté bastante presente. Veámoslo gráficamente:

Comparativa entre trabajar con la ganancia al mínimo u obtener una buena relación señal ruido.

Fader

¿Y qué es lo que hace el fader o deslizador de un canal de audio? El fader nos permite aumentar o disminuir la señal de audio una vez que ha pasado por todo el canal de la mesa. Es decir, al fader la señal de audio llega tras pasar por la ganancia de entrada, los filtros, los insertos que pueda haber, la ecualización, la dinámica… Una vez que la señal llega al fader, podemos no afectarla (dejando el fader en la posición de 0dB), atenuarla (situando el fader por debajo de 0dB) o aumentarla (subiendo el fader por encima de 0dB).

Si bajamos -10dB la ganancia de entrada y subimos +10dB el fader, el resultado debería ser el mismo siempre que no tengamos procesos de señal intermedios, especialmente procesadores de dinámica.

Habitualmente, yo busco siempre situar en las pruebas de sonido los faders de mis canales a 0dB para tener un punto de referencia y a partir de ahí aumentar o disminuir según necesidades de mezcla. En ocasiones, en pro de la estructura de ganancia puedo dejar algún canal un poco más abajo de 0dB, pero en caso de hacerlo lo dejaré en puntos marcados en la escala como -5 o -10dB.

¿De qué factores depende la realimentación?

La realimentación puede depender de muchos factores, e incluso de la combinación de varios de ellos. Para mi, los principales, son los siguientes:

  • Nivel de ganancia, fader o cualquier otro proceso que modifique el nivel de la señal de audio.
  • Distancia de los micrófonos a los altavoces.
  • Nivel de la fuente sonora.
  • Posición relativa entre micrófonos y altavoces.
  • Distancia de las fuentes sonoras a los micrófonos.
  • Número de micrófonos abiertos.
  • Condiciones acústicas de un recinto.
  • Respuesta en frecuencia de los micrófonos y los altavoces.
  • Interacción de los monitores entre sí.

¿Tiene sentido reducir las realimentaciones o feedbacks bajando ganancia y subiendo fader?

Llegados a este punto, mi conclusión es la siguiente: No, no tiene ningún sentido atenuar ganancias y aumentar nivel en el fader para reducir la realimentación. Al menos, si somos conscientes de lo que estamos haciendo.

Para ello, nada mejor que hacer mediciones reales. Las siguientes capturas son de una función de transferencia hecha con una mesa Behringer X32 en la que, sin aplicar procesos intermedios, bajamos o subimos ganancia y hacemos lo contrario con el fader. La función de transferencia demuestra que a nivel frecuencial es exactamente lo mismo. Lo que quiere decir que si nuestro objetivo es evitar la realimentación, bajar ganancia y subir el fader no tiene ningún efecto positivo (y sí negativo, pues como hemos visto empeoraríamos la relación señal ruido).

Ahora bien, si no tenemos en cuenta los procesos intermedios que estamos haciendo, sí que podemos encontrar que este método funciona. Pero funciona por puro desconocimiento técnico.

Me explico: Si tenemos insertado un compresor en un canal que nos está atenuando, por ejemplo, -8dB y le damos una ganancia de salida del compresor de +10dB, estamos reduciendo drásticamente el rango dinámico de la señal y aumentando el ruido de fondo. Lo que nos va a generar más riesgo de realimentación. Si bajamos la ganancia y subimos el fader en este caso, reduciremos el riesgo de feedback porque estará llegando menos señal al compresor y este atenuará menos nuestra señal. Pero en ese caso, ¿no sería más sencillo (y mucho más correcto) cambiar los ajustes del compresor?

Si reelemos la lista anterior de factores que afectan a la realimentación, la verdad es que se nos pueden ocurrir muchas otras cosas para evitar la realimentación antes que optar por ese «misterioso» y poco efectivo truco de bajar ganancia y subir fader, ¿verdad?

La foto que encabeza el artículo es de CPA Salduie, tomada en el III InFocus Festival sonorizado por los alumnos del ciclo de Sonido para Audiovisuales y Espectáculos.

4 comentarios
  1. JM Rosillo
    JM Rosillo Dice:

    Muy buen artículo, desmitificando mitos. Aparte de las causas que has comentado, se me ocurre estudiar si la distorsión armónica del previo (o del canal) por una ganancia excesivamente alta también puede ser causa de un acople, con lo que tiene sentido reducir la ganancia de entrada, para que tanto el previo como el canal suenen más limpios. Lo dicho, enhorabuena por el artículo.

    Responder
    • Jorge Sastrón
      Jorge Sastrón Dice:

      Gracias por tu comentario! Desde luego, estoy de acuerdo: una ganancia excesivamente alta generará distorsión armónica y por tanto puede provocar realimentaciones más fácilmente. Pero si sucede eso yo lo entiendo como un error técnico (hemos ajustado mal la ganancia y tenemos un problema debido a ello), del mismo modo que el ejemplo del compresor que comento al final del artículo 🙂

      Responder

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